Además, es también un recurso turístico-gastronómico, ya que permite que el visitante se lleve un sabor ligado a nuestra ciudad, que lo comparta y que despierte el interés de otras personas por visitar Lorca, conocer su patrimonio y disfrutar de su cocina
María de las Huertas García, concejal de Tradiciones: "Hay sabores que nos acompañan toda la vida. Para muchos lorquinos, el crespillo es la merienda de la infancia, el recuerdo de una panadería de barrio y un pequeño pedacito de nuestra tierra"
27 de octubre de 2026. La concejal de Tradiciones del Ayuntamiento de Lorca, María de las Huertas García, ha informado de que el Consistorio va a iniciar los trámites correspondientes para solicitar a la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia la declaración del crespillo lorquino como Bien de Interés Turístico de la Región de Murcia. La petición, que cuenta con el respaldo de Hostelor, tiene como finalidad el reconocimiento de esta elaboración tradicional por su vinculación con la cultura local y su valor dentro de la oferta gastronómica del municipio.
María de las Huertas García ha explicado que "el crespillo forma parte de nuestra vida cotidiana y de los recuerdos que compartimos distintas generaciones de lorquinos. Hay sabores que nos acompañan toda la vida. Para muchos lorquinos, el crespillo es la merienda de la infancia, el recuerdo de una panadería de barrio y un pequeño pedacito de nuestra tierra. Su sencillez, ya que se realiza con harina, agua, sal y pimentón, guarda la receta de nuestros padres, de nuestros abuelos y, por supuesto, de nuestros panaderos, así como una manera de elaborar y disfrutar de la gastronomía que hemos recibido de quienes nos precedieron".
El crespillo es una de las elaboraciones características de la tradición panadera lorquina. Su masa fina y crujiente, su carácter salado y el sabor y color que le aporta el pimentón lo convierten en un producto reconocible, ligado a los obradores y al consumo cotidiano en el municipio, ya que todas las panaderías de Lorca venden este producto cuya receta se ha transmitido de generación en generación.
En este sentido, la concejal de Tradiciones también ha puesto de manifiesto el papel de estos establecimientos en la continuidad de esta tradición, puesto que "detrás de cada crespillo hay manos que conocen el oficio y establecimientos que forman parte de la historia de nuestros barrios y pedanías. Antiguamente, los crespillos se elaboraban en hornos de leña para aprovechar la masa de pan sobrante y se solían dar como merienda a los niños, sobre todo, en las pedanías".
García, por otro lado, ha señalado la importancia que este producto tiene en materia de promoción turística, destacando que "cuando alguien visita Lorca, también puede conocer nuestra ciudad a través de sus sabores. Probar un crespillo es acercarse a una tradición sencilla, que sigue presente en nuestras casas y que merece ser conocida por quienes vienen a descubrirnos. Además, es imposible comerse sólo uno".
La edil de Tradiciones ha añadido que "el crespillo es también una de esas señas de identidad por las que se nos conoce y reconoce fuera de Lorca. Hay personas que vienen cada año a pasar unos días de vacaciones y, antes de regresar a sus lugares de residencia, compran varias bolsas para llevárselas y compartirlas con familiares y amigos. La gastronomía forma parte de la experiencia turística y, en este caso, permite que el visitante se lleve un sabor ligado a nuestra ciudad. Ese recuerdo también se comparte y puede despertar el interés de otras personas por visitar Lorca, conocer su patrimonio y disfrutar de su cocina".
Cabe destacar que este producto típico lorquino tiene también presencia en las jornadas gastronómicas dedicadas al pimentón que organiza Hostelor, en las que numerosos platos incorporan el crespillo lorquino como ingrediente o acompañamiento. Estas propuestas permiten descubrir nuevas formas de disfrutar de esta elaboración y poner en valor su vínculo con la gastronomía local, acercando la tradición panadera de Lorca a la cocina de sus bares y restaurantes.
María de las Huertas García ha concluido subrayando que "las tradiciones permanecen cuando las compartimos. El crespillo sigue uniéndonos alrededor de un sabor que reconocemos como nuestro y que también queremos que conozca todo el mundo. Hablar de este producto es hablar de Lorca, de tradiciones gastronómicas y de las personas que han conservado su elaboración entre generaciones".
La solicitud se plantea en el marco de la Ley 3/2026, de 8 de octubre, por la que se regulan los Bienes de Interés Turístico de la Región de Murcia. Esta nueva figura contempla el reconocimiento de recursos y productos que, por su singularidad y vinculación con el territorio, constituyen un atractivo para los visitantes. Entre sus modalidades incluye expresamente las elaboraciones gastronómicas tradicionales que representan un elemento de identidad cultural.
El procedimiento previsto para las solicitudes municipales requiere un acuerdo favorable del Pleno y una memoria que documente el cumplimiento de los requisitos establecidos. La tramitación corresponde al Instituto de Turismo de la Región de Murcia y la resolución, a la consejería competente en materia de turismo.
La declaración permitiría al crespillo participar de forma preferente en las acciones de promoción de la Comunidad Autónoma, favoreciendo el conocimiento de esta elaboración y de su relación con Lorca.