Ante las declaraciones realizadas hoy por el Sr. Sosa, fuentes municipales únicamente quieren trasladar que si, realmente, tanto le preocupa la seguridad, lo primero que tiene que hacer es dirigirse a quien tiene las competencias en esta materia, que no es otro que el Gobierno Central (si, el de Pedro Sánchez, al que su partido apoya y respalda) y sumarse a la petición del Ayuntamiento de Lorca para que el municipio cuente con más guardias civiles y más efectivos de Policía Nacional.
El señor Sosa no es consciente de los controles, operativos especiales y dispositivos que se activan desde Policía Local. De hecho, esta misma semana se ha procedido a la detención de dos personas como autores de presuntos delitos de robo en el barrio de San Cristóbal y Los Ángeles; una actuación que se enmarca en un dispositivo especial de vigilancia y seguridad desplegado de forma intensiva en ambas zonas, tras detectarse un incremento de ilícitos penales contra el patrimonio en las últimas semanas. Y el Ayuntamiento se personará como acusación particular. ¿Él también hará eso?
No recuerda el aumento, de la mano del Gobierno de Fulgencio Gil, de cámaras de videovigilancia, de recursos materiales y de agentes locales en Lorca… Un gran esfuerzo municipal, en aras de la seguridad, el cumplimiento de los deberes y el bienestar en nuestra ciudad.
En relación a las Ordenanzas Municipales, el Sr. Sosa sabe perfectamente que se están aplicando y no es quien -a estas alturas- para decir lo contrario.
¿Por qué no habla de Ceuta en su intervención? ¿No tiene nada que decir? A él que se le llena la boca cuando habla de inmigración... Él que apoya y respalda a un Gobierno incapaz de actuar ante lo que ha pasado, y está pasando en nuestro país.
Además, el Sr. Sosa entremezcla temas sin sentido, que no tienen nada que ver y habla de la “exagerada demanda de agua” para Lorca y la Región de Murcia. A lo mejor considera que no es necesaria para nuestro municipio, y está en contra del trasvase. Lo tendrá que explicar, porque a este señor no le entiende nadie, ya.
Pero vamos, que en realidad, y para zanjar la cuestión, aquí la auténtica ausencia y ‘estafa’ a la que alude es la suya.