Los vecinos afirman que el Puente del Barrio separa a lorquinos de primera de los lorquinos de tercera en atención al distinto trato que reciben por parte del gobierno local.
Pedro Sosa, Portavoz Municipal de IU, registraba esta mañana una pregunta para su contestación en el Pleno municipal ordinario de este mes que se celebrará el próximo lunes, con un título totalmente definidor "Pregunta sobre la inaguantable y sanitariamente insostenible acumulación de basuras en varias propiedades (algunas de ellas municipales) en el entorno del Calvario Viejo del barrio de San Cristóbal"
La iniciativa política adjunta seis fotografías que sirven de sustento gráfico a la denuncia contenida en la misma que, así lo opina Sosa en su escrito, hacen innecesario adjetivar más el deterioro y la ausencia de reglas que se vive en algunas zonas urbanas de Lorca como la que es objeto de esta iniciativa.
Tres son las preguntas que eleva al Pleno:
- ¿Conocen quienes gobiernan Lorca (PP y VOX) la situación lamentable y sanitariamente insostenible en la que se encuentran estos lugares, o ya han olvidado que en 2024 los visitaron y prometieron a los vecinos intervenir en ellos?
- Tiene el gobierno local de PP y VOX intención de limpiar aquellos que son de titularidad municipal y de remitir las necesarias órdenes de ejecución para los que no lo son?
- Tiene el gobierno local de PP y VOX la intención de aplicar las ordenanzas municipales para castigar a quienes, con acostumbrada impunidad, arrojan basuras donde no deben?
En una rueda de prensa posterior, a pie de calle y en la que se ha hecho acompañar de un grupo de vecinos afectados, lo primero que ha advertido el concejal de IU es que un gobierno local no puede remitir "ordenes de ejecución" a los vecinos de Lorca conminándolos a limpiar sus solares, si luego tiene sus propiedades en el indecoroso y lamentable estado que se observa. Sosa sostiene que, sin dejar de ser un problema urbanístico, y también un problema de convivencia ciudadana e incumplimiento de ordenanzas, lo cierto es que también estamos ante un problema, y no pequeño, de índole sanitaria.
Cuatro han sido los vecinos que han intervenido y todos coinciden en sentirse engañados y ninguneados por quienes gobiernan Lorca. Micaela Hernández, vecina del Calvario Viejo, afirma que tras casi medio siglo viviendo en este lugar, incluso cuando las calles aún eran de tierra, nunca estos sitios estuvieron tan abandonados como hoy. Micaela vive al lado de una casa abandonada, a la que le han reventado puertas y ventanas, a cuyo interior otros vecinos arrojan basuras y escombros y que ha sido objeto de nada menos que 4 incendios en los últimos tiempos. Otro tanto ha lamentado Rocío Mellinas, su familia ha vivido toda la vida en esta zona del Calvario Viejo y ahora se ve obligada a soportar el peligro de los incendios y el hedor que desprenden algunas habitaciones traseras de la casa abandonada que distan apenas dos metros de algunas dependencias de su casa propia. Animales muertos, botellas, basuras orgánicas, escombros, y la promesa incumplida del Alcalde de Lorca que, allí mismo, hace dos años se comprometió a actuar con urgencia sobre una situación que ya entonces era insostenible.
También ha intervenido Mercedes Ruiz, una señora octogenaria que lleva años reclamando que el Ayuntamiento asuma su responsabilidad patrimonial y se haga cargo del falseamiento estructural de su vivienda, derivado de unas obras municipales mal ejecutadas en un inmueble colindante con su casa. Mercedes afirma que vive con el miedo a que un día sufra un derrumbe de la casa que pille dentro a ella y a su familia, mientras sostiene que el Alcalde vino con la pala y las fotos a solucionar el problema, pero fue irse el Alcalde y también se fue la pala dejando el problema.
La situación por la que pasa el Barrio la ha sintetizado en dos frases Paco Costa, un conocido vecino de este lugar, que ha afirmado que por allí han pasado los "mandamases de cuatro corporaciones municipales" y que jamás cumplen lo que prometen. En Lorca, ha sentenciado Costa, hay ciudadanos de primera y ciudadanos de tercera separados por el Puente del Barrio.