Colectividades Antonia Navarro ha sido seleccionada como uno de los tres finalistas del premio "Best Horeca Concept" en la categoría de restauración colectiva, una distinción que pone en valor su modelo propio basado en el denominado Método Abuela, una forma de entender la alimentación que trasciende lo nutricional para convertirse en una herramienta educativa, social y cultural.
Con más de 35 años de trayectoria, la compañía murciana se ha consolidado como un referente en restauración colectiva, gestionando actualmente más de un centenar de centros en toda la Región de Murcia y sirviendo miles de menús diarios bajo los principios de la dieta mediterránea y el producto local .
Esta nominación destaca un proyecto que no solo alimenta, sino que educa, cuida y acompaña, situando a las personas en el centro de cada decisión. Una filosofía que se materializa en el Método Abuela, basado en la cocina casera, el respeto al producto y la transmisión de valores asociados a la alimentación tradicional.
La ceremonia de entrega de los premios tuvo lugar ayer miércoles en Barcelona con motivo de la celebración de la Feria Alimentaria & Hostelco, en el recinto Gran Vía de Fira de Barcelona, y aunque finalmente la empresa de Lorca no ganó, demostró el potencial y las cosas bien hechas que llevan haciendo desde hace más de 30 años..
"Llegar a la final del premio Best Horeca Concept es un reconocimiento al trabajo de todo nuestro equipo y a nuestra forma de entender la restauración colectiva: poniendo a las personas en el centro y entendiendo que alimentar también es educar y cuidar", destaca Pedro y Juanba Ruiz Navarro, gerentes de la compañía.
Un modelo que va más allá de la cocina
El jurado destacó el carácter innovador de un modelo que integra la recuperación de la cocina tradicional en entornos profesionales, la educación alimentaria desde edades tempranas, el bienestar emocional como parte del servicio y la inclusión social y laboral como eje estructural, razones que llevaron a Colectividades Antonia Navarro a situarse entre los tres finalistas de la categoría.
En este sentido, Colectividades Antonia Navarro ha desarrollado iniciativas pioneras como la incorporación de perfiles especializados en psicología para mejorar la relación de los niños con la alimentación o programas de formación continua para sus equipos, reforzando la calidad del servicio desde el factor humano. A ello se suma la formación específica que la compañía imparte cada curso a sus monitores de comedor, centrada en aspectos clave como la convivencia, la gestión emocional, la seguridad alimentaria y el cuidado activo del alumnado, consolidando el comedor como un espacio educativo seguro y estructurado.
Compromiso social e inclusión real
Uno de los pilares diferenciales del proyecto es su compromiso con la inclusión. La empresa colabora activamente con entidades como el Proyecto Carmen, impulsando la empleabilidad de mujeres en situación de vulnerabilidad, o con asociaciones como ASSIDO, favoreciendo la integración laboral de personas con discapacidad intelectual .
Además, su apuesta por la formación se traduce en iniciativas junto a entidades como la Escuela de Hostelería de Cáritas, facilitando el acceso al empleo y dignificando profesiones esenciales dentro del sector
Formación, calidad y reconocimiento del talento
El modelo de la compañía se completa con una firme apuesta por la formación interna. Más de 500 trabajadores han acreditado oficialmente sus competencias profesionales a través del procedimiento PREAR, consolidando una cultura empresarial basada en la cualificación, la estabilidad y el desarrollo profesional .
Este enfoque convierte la formación en un motor estratégico que impacta directamente en la calidad del servicio, la seguridad alimentaria y la cohesión de los equipos.