Tras las críticas realizadas esta mañana por el señor Sosa fuentes municipales han indicado que en democracia se puede defender un criterio político, sin insultar a nadie, algo que parece ser el señor Sosa no ha interiorizado todavía. Ignorábamos que se consideraba tan entendido como para proclamarse experto musical, aunque le recordamos que para hablar de música no hace falta dar el cante"¦
Este Ayuntamiento rechaza los insultos vertidos por el señor Sosa, que no ha tenido mejor idea que descalificar y atacar a las decenas músicos lorquinos, qué, ahora sí, y a diferencia de etapas anteriores, participan libre y abiertamente en la formaciones musicales que consideran oportuno. En el caso concreto de los músicos que prestan los servicios municipales, es evidente que ensayan en los locales municipales que tienen disponibles, como es el caso del conservatorio, como pueden hacer todos los lorquinos que lo soliciten.
Sobre el caso concreto de los instrumentos, resulta clarificador que el señor Sosa, trate de montar un escándalo sobre su uso, ya que tal y como recoge el pliego que, en su momento sacó el Ayuntamiento, se encuentran en situación de depósito, a disposición de la asociación que actualmente presta el mencionado servicio. Por tanto, antes de insultar a la gente y mostrar su evidente desconocimiento ante toda la sociedad lorquina, el señor Sosa debería haberse leído al menos la documentación oficial de la que dispone.
En cualquier caso, animamos al señor Sosa a vencer sus tentaciones y defender a Lorca antes que a sus propios compañeros de PARTIDO y los oscuros intereses que ocultan. Su rol como concejal es precisamente este no el de andar, defendiendo solo y exclusivamente los intereses de sus compañeros de PARTIDO.
Es evidente que Lorca disfruta ahora de una etapa en la que las personas con formación musical disponen de un abanico de oportunidades, mucho más amplio que hace unos años, formando parte libremente de las formaciones musicales que consideren: banda de música profesional, convenio con el conservatorio, orquesta sinfónica y una gran banda de música, integrada por profesores, alumnos, músicos veteranos y cualquier aficionado que acredite un nivel suficiente para su pertenencia. Quizá lo que teme el señor Sosa y aquel amigo suyo, cuyos intereses defiende insultando, es que la música en Lorca se haya liberado, dejando atrás una época en la que el afán de protagonismo personal se había convertido en un sucedáneo de dictadura.
Esperamos que el día en el que el señor Sosa recupere la sensatez en este sentido, se dé cuenta de lo mucho que ha ganado Lorca y el panorama de músicos del municipio con la apertura de esta nueva etapa